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Qué era qué en 1700

Cortes Generales

Reunión del rey y los tres brazos (eclesiástico, militar y real) que representaban a la mayoría de los catalanes. A pesar de que las Cortes se reunían de manera extraordinaria desde el año 1217, será a partir de 1283 cuando aprueben y consientan la formación de leyes. Cada brazo se reunía por separado y nombraba a dos tratadores, que negociaban con los tratadores del rey. En las sesiones, los brazos presentaban los agravios y, una vez resueltas las cuestiones, se aprobaba el donativo económico que se otorgaba al monarca. Las legislaciones promulgadas en las Cortes se basaban en el acuerdo entre el rey y los brazos, y recibían el nombre de Constituciones Generales de Cataluña, documento en que se recogían las constituciones (leyes propuestas por el rey), los capítulos de corte (propuestos por los brazos) y los actos de corte (actos pactados). Al terminar las Cortes, los acuerdos se publicaban, se editaban y tenían fuerza de ley, y el rey no los podía revocar.

Junta de Brazos de 1713-1714

Reunión de los tres brazos o estamentos (real, militar y eclesiástico) a semejanza de unas Cortes, pero sin el rey. El brazo real estaba formado por los representantes de las ciudades y villas, el militar estaba integrado por los miembros de la nobleza laica, y el eclesiástico agrupaba a los representantes del clero. El sitio de Barcelona obligó a que sólo participaran en esta junta los miembros de los brazos que se encontraban en la ciudad. Los diputados de la Generalidad hicieron la convocatoria para decidir si entregaban Barcelona o resistían cuando las tropas del archiduque Carlos abandonaron la ciudad. A pesar de que la junta no tenía capacidad legislativa, se convirtió en la principal institución política catalana en ausencia de la autoridad real, e impulsó la deriva republicana y parlamentaria del sistema político catalán durante el sitio de 1713-1714.

Generalidad o Diputación del General

Órgano de gobierno formado por una comisión delegada de las Cortes. Su origen se remonta a las Cortes del año 1289, y su función era la recaudación de tributos durante los períodos en que éstas no se reunían. A partir de 1359, se convirtió en una institución estable que se encargaba de la fiscalidad, la defensa y el gobierno del Principado. La conformaban tres diputados y tres oidores en representación de cada uno de los brazos o estamentos, y estaba presidida por el representante eclesiástico. Tras la Guerra de los Segadores (1640-1652), la Corona se otorgó el derecho de intervenir en la elección de los diferentes cargos de la institución y las listas de los candidatos debían enviarse a Madrid para su aprobación. Esta injerencia se mantuvo hasta las Cortes de 1705-1706, convocadas por el archiduque Carlos para jurar las constituciones catalanas y ser reconocido como soberano. Durante el sitio de 1713-1714, el Consejo de Ciento aprovechó la flaqueza de la institución, debilitada a causa de la ocupación de Cataluña por las tropas borbónicas, para arrogarse algunas de sus funciones. No obstante, la Generalidad continuó siendo el símbolo de las libertades catalanas hasta 1714. Es por ello que los republicanos catalanes eligieron esa denominación para bautizar a la forma de autogobierno reconquistada en 1931.

Consejo de Ciento

Órgano de gobierno de la ciudad de Barcelona, formado por más de un centenar de personas en representación de los distintos estamentos (ciudadanos honrados o aristocracia patricia, mercaderes, artistas y menestrales), que se reunían en el Salón de Ciento. Al frente de esta institución había seis consejeros. El primer consejero o consejero jefe era escogido entre los ciudadanos honrados. Los consejeros segundo y tercero eran cargos ocupados respectivamente por militares (caballeros y donceles) y gaudints (doctores en Derecho y Medicina). El cuarto consejero era un mercader; el quinto, un artista (notarios, abaceros, cirujanos, etc.), y el sexto, un menestral. La significativa participación del hombre del común en el Consejo de Ciento y el peso de los gremios en la asamblea urbana eran las diferencias principales con la Diputación del General, de carácter más oligárquico. Durante el sitio de 1713-1714, el primer consejero fue Rafael Casanova i Comes. A partir del mes de febrero de 1714, Casanova se erigió en la principal autoridad política de los sitiados y dirigió la resistencia contra las tropas borbónicas.

Brazo militar

Si bien el brazo militar era la representación del estamento militar en las Cortes, integrado por caballeros y nobleza titulada, también existía otro brazo militar que se reunía fuera de las Cortes y en el cual participaban ciudadanos honrados tanto de Barcelona como de otras villas de Cataluña. El brazo se reunía en la Sala de Contrafacciones del Palau de la Generalitat y contaba con dos organismos directivos: la Junta de Oficiales y la Junta o Consejo General. El primero era el auténtico órgano director, compuesto por nueve miembros, entre los cuales también había representación de ciudadanos honrados y militares que no eran nobles. La forma de elección secreta de este órgano impidió que la autoridad real pudiera ejercer el control insaculatorio, como sucedía en la Generalidad o el Consejo de Ciento y, por lo tanto, sus reuniones adquirieron una relevancia, un dinamismo y una libertad extraordinarias. Poco a poco, el brazo militar empezó a reunir a la nobleza aburguesada, más preocupada por sus intereses comerciales y profesionales que por los de los feudos. Dicha institución fue redefiniendo gradualmente sus objetivos hasta convertirse en un referente capital para la defensa de las constituciones catalanas.

Conferencia de los Tres Comunes

Reunión de los representantes de la Diputación del General, del Consejo de Ciento barcelonés y del brazo militar, en que el número de ciudadanos honrados y nobles era paritario. La Conferencia no era una institución permanente sino que se convocaba si surgía algún conflicto político, económico o legal que los comunes considerasen suficientemente grave como para motivar una actuación mancomunada de las tres instituciones. La finalidad de la convocatoria era formular una respuesta conjunta. Los representantes de cada común eran iguales en número, ya que los tres tenían la misma relevancia. En la inmensa mayoría de los casos, la decisión de la Conferencia era aceptada por los comunes y no solía modificarse. Desde 1697 hasta 1713, esta institución fue el motor de la renovación del constitucionalismo catalán. La presencia destacada de la burguesía comercial y de los ciudadanos honrados convirtió la Conferencia en el espacio más permeable de las instituciones catalanas y favoreció la ampliación de la base del sistema político. El funcionamiento de la institución respondía a una concepción republicana de la política basada en el consenso a través del diálogo y la representación de todos los sectores implicados.

Real Audiencia de Cataluña

La Audiencia era una especie de tribunal supremo de justicia de Cataluña, es decir, el máximo órgano de justicia civil y penal, y ejercía su poder en nombre del rey. Al mismo tiempo, también era un órgano asesor de la autoridad real. Sus miembros, a diferencia del virrey o lugarteniente, eran catalanes y conocían política y jurídicamente el Principado. El virrey se servía de la Audiencia para dirimir asuntos que tenían relación con el gobierno y las instituciones catalanas.

Fue creada por Fernando II en las Cortes de 1493, era presidida por el virrey y estaba formada por tres salas: dos dedicadas a cuestiones civiles y una a criminales. Los doctores de este organismo eran juristas catalanes de gran prestigio y el virrey empleaba sus sentencias e interpretaciones de las constituciones catalanas para justificar sus actuaciones, que, a veces, topaban con el criterio de los juristas de la Diputación del General. La Audiencia también ejercía funciones de tribunal de contrafacción, ya que gozaba de las competencias judiciales para resolver cualquier denuncia de la Diputación contra las actuaciones de las autoridades reales que vulneraran las constituciones catalanas. En las Cortes de 1705-1706, convocadas por el archiduque Carlos, se aprobó la creación de un órgano paritario que resolviera los conflictos de competencias entre las instituciones: el Tribunal de Contrafacciones.

Virrey o lugarteniente

Era el máximo representante de la administración real en Cataluña y, desde mediados del siglo XVII, tenía su residencia en el Palau del Virrei o Reial del Pla de Palau, excepto si estaba en campaña militar. Disponía de amplias competencias políticas como representante del rey, pero no podía llamar a Cortes. El virrey o lugarteniente de Cataluña casi siempre era un miembro de la aristocracia castellana que había hecho carrera en la administración real de la corte o bien tenía una amplia experiencia militar. El mandato del lugarteniente acostumbraba a durar tres años, pero podía variar en función de la salud del virrey, de sus éxitos o fracasos políticos y militares y de la voluntad del monarca. Si bien antes de la Guerra de los Segadores (1640-1652) la capacidad fiscal de la administración real era exigua comparada con la de otras instituciones de Cataluña, a partir de 1652 la Capitanía General incrementó su relevancia en el aspecto económico y recaudatorio, amparándose en el permanente estado de guerra del Principado, cosa que le permitía vulnerar sistemáticamente los derechos del General en pro de la administración real y el ejército. El último virrey de la Cataluña austracista fue el conde de Starhemberg, que sustituyó a la reina de Aragón y emperatriz del Sacro Imperio Germánico, Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel, cuando se trasladó a Viena en 1713.